Darse de alta como autónomo es un paso importante hacia la independencia laboral, pero cometer errores durante este proceso puede traer complicaciones legales y económicas. Uno de los errores más comunes es no realizar el alta en Hacienda (modelo 036 o 037) antes de comenzar la actividad, lo que puede acarrear sanciones y problemas fiscales posteriores.
Otro error frecuente es no elegir correctamente el epígrafe del Impuesto de Actividades Económicas (IAE). Escoger un epígrafe incorrecto puede suponer tributar de forma inadecuada o no acogerse a ciertos beneficios fiscales que serían aplicables. Un asesor puede ayudarte a elegir el epígrafe que mejor se ajuste a tu actividad real.
Además, muchos autónomos olvidan gestionar su alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) de la Seguridad Social de forma simultánea al alta en Hacienda. Es importante recordar que el alta debe tramitarse antes de iniciar cualquier actividad económica y que no hacerlo puede implicar el pago de cotizaciones atrasadas con recargos.
También es habitual no calcular adecuadamente la base de cotización o desconocer las posibles bonificaciones disponibles (como la tarifa plana para nuevos autónomos). Esto puede llevar a pagar cuotas más elevadas de lo necesario o perder ayudas que facilitarían el arranque de la actividad.
Para evitar estos errores y comenzar tu actividad con tranquilidad, lo ideal es contar con asesoramiento profesional desde el principio. Una correcta tramitación inicial te permitirá centrarte en hacer crecer tu proyecto, sabiendo que cumples con todas las obligaciones legales y fiscales desde el primer día.